Zoe Marés
Directora Creativa
"Un espacio que no cuenta nada no vale la pena diseñar."
Somos un equipo de cinco personas que cree que el diseño de interiores es un acto de escucha, no de imposición. Antes de coger un lápiz, preguntamos. Antes de proponer, entendemos.
Trabajamos despacio porque lo que dura tarde en construirse. Cada material tiene su historia, cada espacio tiene su ritmo propio, y nosotras somos, ante todo, traductoras entre la persona y la casa que merece.
Desde 2017 en Madrid. Desde siempre, mediterráneas de corazón.
Zoe abre el estudio en un piso del barrio de Lavapiés con tres clientes, un MacBook heredado y Café, una perra bodeguera que sigue viniendo a la oficina. Primer proyecto: una cocina de 11 m² que aprendió a parecer grande.
El Hostal Tramuntana en Fornells, Menorca: ocho habitaciones, cuatro meses de obra, un equipo de dos personas. Aprendimos que cada habitación puede ser un cuento diferente.
Se incorporan Inés Cardoner, Pablo Esquivel y Hana Rito. La lista de espera alcanza los cuatro meses. Nos mudamos a un espacio en Calle del Pez con más metros para los libros y la cafetera italiana.
Publicación en AD España (marzo), Casa Viva (septiembre) y aparición en el podcast Hogar Consciente con más de 180.000 oyentes. Premio Hábitat Sostenible, mención especial.
127 hogares diseñados. Dos nuevos proyectos hoteleros en Baleares. Espera activa de tres meses. Y seguimos preguntando cosas antes de coger el lápiz.
Directora Creativa
"Un espacio que no cuenta nada no vale la pena diseñar."
Arquitecta de Interiores
"El plano es el poema antes de que sea casa."
Project Manager
"El detalle que nadie ve es el que lo sostiene todo."
Stylist & Textiles
"La tela equivocada puede arruinar una habitación perfecta."
Lo lento se queda.
Lo artesanal habla.
Lo imperfecto consuela.
Lo personal triunfa.
Lo sostenible se hereda.
Un piso del siglo pasado en Malasaña donde conviven los planos, las muestras de tela, los libros y una cafetera italiana que heredó Zoe de su abuela.
Siempre con tres proyectos abiertos a la vez, en distintos estados. Papeles superpuestos, lápices de colores ordenados por intensidad y un medidor de luz que nadie sabe bien cómo usar.
Cien texturas colgadas en orden de peso: desde la arpillera más rústica hasta el terciopelo belga de doce hilos. Hana actualiza la colección cada trimestre con encuentros en mercados de tela de toda Europa.
340 volúmenes de arquitectura, arte, botánica y cocina. Ordenados por color, no por autor, lo que hace que buscarlos sea un placer en sí mismo. La sección de botánica crece cada año.
Italiana, de los años ochenta, herencia de la abuela de Zoe. Hace ruido al arrancar pero el café es extraordinario. Los martes por la tarde, los clientes vienen sin cita y tomamos café juntos.